Le miré a los ojos, y seguía siendo él... Nada había cambiado todo seguía tal cual como era antes, y en el mismo punto en el que lo dejamos, volviamos a empezar. Mil dudas recorrian mi cabeza pero todas se vieron disipadas cuando el pronunció las palabras más bonitas que jamás me habían dicho " Sé que no soy perfecto, y que quiza no te merezco, porque tu eres lo más bonito e increible que he conocido en mi vida, y te necesito junto a mi, porque no puedo más, no soporto perderte, no soporto saber que nunca más volveré a ver esa sonrisa tuya, que me enamora cada día más y más, tus ideas, tus locuras, lo necesito todo de tí, porque estoy profunda y perdidamente enamorado de tí... Porque TE QUIERO".
En ese momento, no necesite nada más para saer que lo decía en serio, que de verdad me quería tanto como yo le quería a él, y según le bese, me dí cuenta de lo estúpida que había sido, y me dí cuenta de que, nuestro amor se podía romper como un cristal, así que me prometí cuidar de este amor para que durara lo que durara, nunca nadie podría echarme en cara que no lo intente.
Él volvía a ser mio y aunque quiza no lo fuera para siempre, no me importaba, porque en ese momento solo era mio...

No hay comentarios:
Publicar un comentario