martes, 1 de mayo de 2012

Gotas de lluvia

Últimamente  ha llovido bastante, parece que el invierno no quiera irse... La primavera no acaba de llegar, todo sigue apagado, igual que el día que te fuiste, el último día que hablé contigo, ese día en el que te confesé todos mis sentimientos.
Parece que fuera ayer, cuando intentaba impresionarte con mis conocimientos de futbol, me había aprendido la alineación del madrid solo para que pensaras que era la chica perfecta... Perfecta para ti. Pero no, eso no llegó a pasar, solo llegamos a una pequeña amistad, una insignificante, en la que solo hablábamos de temas sin importancia, un conversación que por muy banal que fuera, para mi, ya era un mundo. Yo solo quería estar ahí, que te dieras cuenta de que estaba aquí, pero tú no oías mis indirectas, o quizás no querías oirlas... Así que decidí confesarte lo que sentía, y casi fue peor, rompimos toda comunicación, y ambos hicimos como si jamás nos hubiéramos conocido. Quizás a ti, no te costó demasiado, pero para mi fue muy duro. Poco después dejaste el instituto y durante casi un año, no volví a saber de ti, olvidándote casi por completo, pero aun un pequeño recuerdo estaba dentro de mi... En la parada del autobús no hacia más que buscarte con la mirada, ojeando entre las personas, sabía que te podría reconocer entre todos los adolescentes allí presentes, pero no te encontré ninguna de las veces. Pero por suerte o por desgracia, el otro día te volví a encontrar... Ibas andando con una chica muy guapa, y se te veía feliz, no sé, no sé si erais pareja o solo amigos, en ese momento me día cuenta de que lo mio, era solo un amor platónico, que jamás me ibas a mirar como yo quería que lo hicieras... Y bajo la lluvia me aleje de allí, mientras gotas de lluvia se mezclaban con mis lagrimas, camuflando el dolor de un corazón roto.